
En ocasiones, haciendo zapping, me topo con algún programa "del corazón" de los que pululan por nuestros canales. Ha dado la casualidad de que en ese momento están hablando de la enfermedad de algún famoso, de algún familiar del famosillo de turno o de la muerte de ese familiar. En ese preciso instante te das cuenta de lo pobre que es nuestra mundana vida comparada con la de esos famosos. Si una de esas personas cae enferma (sobre todo cuando es un tema de leucemia, cáncer o similar) es admirable comprobar como esa persona no quiere morirse, tiene unas ganas enormes de vivir, un apoyo familiar inmenso y oye, al final sale adelante y se recupera, pero es "porque tenía unas ganas inmensas de vivir". El resto de los mortales, gente vulgar y corriente, no queremos vivir. Preferimos rendirnos lo antes posible y morir entre terribles sufrimientos, porque nuestra vida no es nada comparadas con la de Terelu Campos, Lara Dibildos, Carlos Larrañaga o Eric Abidal (jugador del Barça).
Si se ha producido la desgracia de la muerte de ese familiar tan querido, la pena que embarga a Patricia Rato por la muerte de su padre es INMENSA, DESESPERANTE, BRUTAL y un montón de adjetivos de los que suele decir Pedro Piqueras. Sólo ellos saben lo que es sufrir de verdad y esa desazón y desasosiego es lo que les hace parecer almas en pena, alicaidos y totalmente derrotados...siempre que las cámaras les enfocan. A veces, y solamente por culpa de la pena que sufren, se quedan inmersos en una profunda depresión que les llevan a la ingesta de alcohol, tranquilizantes y demás, porque lo pasan tan mal que tienen que combatirlo de alguna manera.
En el caso de algunos deportistas, como el caso de Abidal, la cosa se magnifica cosa mala: se le descubre un "tumor" en el hígado. Se le opera de urgencia en una clínica privada, se le extirpa el tumor, una buena cosida, un tiempo de recuperación y listos, como nuevo. No ha hecho falta tratamiento post-operación para eliminar células cancerígenas porque quizá ni las hubiera...pero de cara al exterior, Eric Abidal, "Abi" para los amigos, ha superado el cáncer como un machote y un campeón, porque tenía unas ganas inmensas de vivir y ha luchado como un bellaco.
Se que estas noticias no deberían alterarme, pero como he vivido en mis propias carnes lo que son esas graves enfermedades, hablo con propiedad y me indigno. Me indigna ver como a mucha de esa gente, por el simple hecho de ser famosos y con pasta, tienen las facilidades que otros no han tenido para poder tratarse de sus enfermedades. Y sobre todo, han tenido suerte de que se las han diagnosticado a tiempo para poder tratárselas antes de que fuera demasiado tarde. Otros no hemos tenido tanta suerte y oye, nuestros familiares se han ido sin que pudieramos hacer nada. Eso si, tanto mi madre como mi hermano tenían tantas o más ganas de curarse y vivir que todos estos FAMOSOS DE MIERDA, pero no tuvieron suerte: la enfermedad les venía de frente y no había capote para torearla.
Me gustaría ver a todos estos canallas en la Sanidad Pública, en listas de espera y sin ningún trato de favor, sin ruedas de prensa del médico que le trata y sin cámaras y programa de televisión pendientes de sus inmensas ganas de vivir...ya no iban a dar tanta pena!!
PD: Hoy he leído en una noticia que la inefable Terelu ya ha salido en TV diciendo que "Antes tenía cáncer, ahora ya no lo tengo"...Como se puede salir en la tele diciendo eso?? Tía, no tenías cáncer, tenías un tumor localizado en un sitio X, como Abidal. Te han rajado, te lo han quitado y listos. Un cáncer no se cura en dos semanas, cojones...con un cáncer de verdad me gustaría verte, a ver si salías tan corriendo en la TV...
